Wednesday, July 04, 2007

lluvia de poxirrán para los niños de Once



largos atardeceres, como playas de desierto
repican en la memoria de un pez moribundo
como los instantes más felices de su vida
salvo éste en que un cangrejo lo devora
y le causa sus últimas cosquillas.

1 Comments:

Blogger santiago gerchunoff said...

me recuerda a ciertos anocheceres en ciertas azoteas mirando a ciertos gatos salvajes. el eructo del demonio de talismania evita la putrefacci{on de todo h{igado virgen. ad honorem jam{as trabajaré

7:08 AM  

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