Mientras el profeta espera la llegada del Gran Cacco, se solaza en la dulzura de sus pedos previos.
posted by santiago gerchunoff at 4:30 PM
querido s., esta obra es auténtica y decidida, inolvidable hasta para un jonkie terminal que ruega por una lluvia de baldosas
Post a Comment
<< Home
1 Comments:
querido s., esta obra es auténtica y decidida, inolvidable hasta para un jonkie terminal que ruega por una lluvia de baldosas
Post a Comment
<< Home